rebanada de pizza de pepperoni

Pizza de pepperoni: una breve historia

Pepperoni, a pesar de su nombre que suena en italiano, es tan estadounidense como el pastel de manzana.

En Italia existe el pepperoni, pero no tiene nada que ver con ningún tipo de producto cárnico. Acá en Norteamérica, este alimento hizo una simbiosis perfecta con la pizza.

Si pides una pizza a domicilio y preguntas por los ingredientes, estamos casi seguros que lo primero que te dirá el recepcionista es que tiene la de pepperoni lista para ser enviada. Si corres con suerte, es posible que obtengas una promoción o un precio especial.

chica comiendo pizza de pepperoni

¿Qué es el pepperoni?

El pepperoni es esencialmente una versión estadounidense del salami, algo parecido a lo que los italianos podrían llamar salame piccante, un término genérico que significa “salami picante”.

Está hecho de carne de res y cerdo mezclados y luego sazonados con una mezcla que generalmente incluye pimentón, ajo, pimienta negra, pimiento rojo triturado, pimienta de cayena, semillas de mostaza e hinojo.

Cada productor de pepperoni utiliza una mezcla y proporción diferente de ingredientes, pero el pimentón siempre está presente: es lo que le da su color. ¡Y claramente esa lista de ingredientes tuvo cierta influencia en el nombre!

Así que ¿de dónde vienen?

La inmigración italiana a Norteamérica aumentó drásticamente a principios del siglo XX, y estos inmigrantes comenzaron a combinar sus tradiciones de sabores del sur de Europa con ingredientes estadounidenses.

En 1919 vemos la primera mención de pepperoni en los delis italoamericanos del Bajo Manhattan, aunque durante la Primera Guerra Mundial la palabra comenzó a usarse entre los soldados italoamericanos como sinónimo de salchicha.

Después de la guerra, el pepperoni comenzó a aparecer como ingrediente para la pizza, principalmente en las pizzerías de la ciudad de Nueva York.

Colin Caplan, autor de New Haven Apizza, dice que no fue hasta mediados del siglo XX cuando se celebró el verdadero matrimonio de la pizza y el pepperoni.

La primera evidencia que encontró de pepperoni como aderezo de pizza provino en 1950 de una foto de un menú en la pared de una pizzería llamada The Spot en New Haven, Connecticut.

¿Pero por qué?

En la comida disponible para los inmigrantes italianos de clase trabajadora en Nueva York, había muchos tomates, pero no albahaca fresca, por lo que la receta básica de casa estaba cambiando forzosamente.

Las carnes a las que estaban acostumbrados, como la capicola, tomaban meses para sazonar y preparar, demasiado tiempo para luego “desperdiciarlas” en una simple pizza. Por esa necesidad se creó el pepperoni, un alimento que requiere de una a tres semanas. Así nació esta versión de comida rápida.

Y la velocidad se volvió esencial. A medida que la pizza ganó popularidad en los Estados Unidos y las cadenas de franquicias (como Domino’s) comenzaron a abrirse, los ingredientes debían producirse en masa, ser fáciles de suministrar y, sobre todo, estar fácilmente disponibles.

La pizza de pepperoni llegó para quedarse

Desde entonces, en la década de 1960, no se ha vuelto a mirar atrás. La mayoría de los norteamericanos escuchan la palabra “pizza” e inmediatamente visualizan un pan delgado, cubierto de queso y salsa de tomate con pepperoni encima. Es así de simple.

La única pregunta no es si deberíamos comer pepperoni o no. La verdadera pregunta es cuál pepperoni es el mejor. La opinión está dividida en cuanto a si una rebanada del producto debe enrollarse cuando se cocina o quedar plana.

Lo que es un hecho es que este alimento cumplió con todos esos requisitos para ser el complemento perfecto para la pizza