Hay comidas que llenan el plato y otras que parecen acompañarte durante varias horas. No necesariamente son las más caras, las más sofisticadas ni las que vienen coronadas con semillas exóticas cuyo nombre cuesta pronunciar. A veces hablamos de algo tan cotidiano como unos frijoles de la olla, una tortilla de maíz, nopales con jitomate …








