Todo comenzó con una tos que parecía inofensiva. Un poco de cansancio, dolor de cuerpo y algunas décimas de temperatura. Nada demasiado extraño para diciembre, cuando las reuniones familiares, los cambios de clima y las infecciones respiratorias parecen ponerse de acuerdo para llegar al mismo tiempo. Pero al tercer día, don Ernesto, un hombre de …