Recuerdo una noche de domingo en la que abrí el refrigerador y vi un triste tupper con arroz blanco, un pedazo de pollo asado y media cebolla olvidada. Estuve a punto de pedir comida a domicilio, pero pensé: “¿y si invento algo con esto?”. Quince minutos después, había un arroz frito con verduras que parecía …