Chica con garganta irritada

Evita esto si tienes la garganta irritada

Cuando nos duele la garganta o tenemos gripe lo único que queremos es dormir y, como máximo, tomar una sopa o un té.

Sin embargo durante los primeros síntomas a veces no llevamos una dieta saludable que pueda curar o revertir el cuadro.

Es importante que si te sientes muy mal, selecciones amoxicilina u otro medicamento que te ayude con este malestar. En este artículo te contaremos cuáles son los alimentos que no deberías comer si tienes la garganta irritada. 

Comida dura

Como primera medida deberíamos evitar toda aquella comida difícil de tragar y demasiado sólida, ya que al pasar por la garganta «raspará» y nos hará ver las estrellas.
Entre los alimentos que cumplen con esta característica encontramos:

• Cereales
• Frutos secos
• Zanahorias crudas
• Galletas
Palomitas de maíz

La buena noticia es que estos alimentos duros se pueden remojar en leche tibia, cocinar o procesar. ¡Y de esta manera dirás adiós a la garganta irritada! 

Un jugo o un puré de zanahorias nos aporta muchos nutrientes y no irrita la garganta. De esta manera evitaremos deficiencias nutricionales y falta de fuerza durante la enfermedad.

Comida ácida

Los cítricos, por ejemplo, no son para nada recomendados cuando tienes la garganta irritada. 
Es verdad que contienen mucha vitamina C que sirve para aumentar las defensas y hacerle frente a los virus y bacterias, pero también suelen irritar las mucosas y la garganta.

Además de las naranjas, limas o limones, te recomendamos que no comas alimentos conservados en vinagre o fermentados (chucrut, pepinillos, etc.) porque tienen consecuencias similares a los cítricos.

Si quieres disfrutar de las bondades de la vitamina C puedes, por ejemplo, comer espinacas o acelgas cocidas al vapor, o un kiwi cortado en trocitos pequeños para el postre.

Comidas picantes

Comida picante

Cuando se tiene la garganta muy irritada cualquier alimento “fuerte” puede recrudecer los síntomas. Si no te sientes todavía bien cuando tragas saliva, imagina lo que sucederá cuando ingieras un platillo demasiado picante. Incluso presta atención a lo que comes si padeces de vómito y diarrea.

La pimienta, el ajo o el pimentón pueden ser tus principales enemigos en estos casos. Evita salsas, sopas o menús muy picantes como son las recetas mexicanas, hindúes u orientales.

Comidas condimentada

Sucede algo similar a lo que con la comida picante, ya que las especias usadas para darle sabor a los platos irritan la zona afectada.
Deja de lado preparaciones que contengan curry, comino, clavo de olor o cualquier especia. En su lugar opta por usar hierbas aromáticas más suaves (orégano, tomillo o albahaca, por ejemplo).

Comida caliente

Solemos pensar que, cuando nos duele la garganta, debemos comer cosas calientes porque nos reconfortan. Por ello elegimos un té o una sopa antes que un helado o agua fría.

¡Pero eso es un gran error! La zona afectada necesita reducir la temperatura (suele estar afiebrada y enrojecida), por lo que una bebida o comida caliente es contraproducente.

Alcohol y café

Ambas bebidas son malísimas para la garganta irritada y no ayudan a mejorar el cuadro, sino todo lo contrario.
Aunque el alcohol lo consumamos con hielo (siguiendo el consejo de las bebidas frías) lo cierto es que es un estimulante que no ayuda en la recuperación. Tampoco lo son los refrescos con cafeína.

Comida frita

El problema con estos alimentos es su textura: crujiente y dura. Al pasar por la garganta raspan y aumentan la irritación.
Las patatas fritas, por ejemplo, se convierten en una espada filosa que atraviesa las cuerdas vocales y el esófago y nos molesta en cada centímetro de su recorrido.

Esperamos que con estas recomendaciones puedas sentirte mejor de tu garganta irritada, puedas comer todo lo que te gusta muy pronto y evites que tu tracto digestivo esté en mal estado. ¡Verás que podrás comer lo que quieras en todas la fiestas que vienen!