protegelos del coronavirus

Medidas para proteger a tu hijo del coronavirus

Sabemos que el coronavirus no es especialmente agresivo con los niños, pero esto no significa que ellos no puedan infectarse o contagiar a otras personas.

También es importante pensar que las medidas de aislamiento impuestas pueden afectar a la salud física, mental o emocional de los niños. Por ello no debemos relajarnos y olvidar que necesitan unos cuidados específicos en estos momentos.

Mantener a los niños al margen de lo que ocurre a su alrededor no es una buena estrategia de protección. Cuando no vemos los peligros, no estamos alerta para defendernos frente a ellos.

En la medida de lo posible y adaptándonos a la edad y madurez del niño, debemos enseñarles a ser responsables de su propia protección.

Igual que les enseñamos a no subirse a sitios elevados o a no tirarse al agua si no saben nadar, debemos enseñarles cómo protegerse de las enfermedades. No siempre van a encontrarse bajo nuestra supervisión y protección, por lo que es necesario que lo aprendan poco a poco.

¿De qué debemos hablarles coronavirus?

Es bueno explicarles qué son los virus y bacterias, la importancia para la salud de las medidas higiénicas (no solo me lavo para estar limpio y guapo, sino para no ponerme enfermo), y sobre hábitos de vida saludables que hacen que nuestras defensas sean más fuertes.

Aprender a lavarse bien las manos

Al igual que en el lavado de dientes, el tiempo y la técnica es importante. Tendemos a decirles a los niños que se laven las manos sin vigilar si lo hacen correctamente. Al igual que los adultos, no suele dedicarse suficiente tiempo ni se realizan todos los pasos aconsejados.

También protégelos con un cubrebocas infantil y con gel anibacterial para que de esta manera se mantengan protegidos. Durante el buen fin del 2020 te recomendamos aprovechar para llenar tu botiquín de primeros auxilios con todos estos elementos.

el coronavirus en los niños

¿Cómo toser y estornudar correctamente?

Es importante que enseñemos a los niños que no deben toser y estornudar directamente al aire ni hacia sus propias manos.

Lo ideal es que lo hagan con un pañuelo desechable cubriéndose la nariz y la boca y desecharlo a continuación (no guardar y reutilizar).

Puede parecer poco ecológico pero en caso de catarro, gripe o infección respiratoria en general, no es conveniente aprovechar los pañuelos para varios usos.

Si no les da tiempo a sacar un pañuelo o no lo tienen en ese momento, lo ideal es que lo hagan hacia a cara interna del codo doblando el brazo. Esto ayuda a que los virus y bacterias no se propaguen por el contacto mano a mano, o a través de objetos.

No obligues/animes a tu hijo a dar besos y abrazos que no desean

Es una costumbre muy arraigada mandar a los niños dar besos y abrazos a otras personas como muestra de buena educación, gratitud o afecto. Las muestras de cariño que no se dan espontáneamente no deberían forzarse.

Los expertos en psicología infantil nos advierten que al obligar a dar besos o abrazos, les inculcamos dos peligrosas ideas:

Ejercicio diario

El cuerpo de nuestros hijos necesita actividad física para mantenerse sano. De un día para otro nos hemos visto obligados a estar en casa con los niños sin una fecha clara en la que esto terminará.

El movimiento es necesario para la salud y el desarrollo del sistema músculo esquelético. Youtube está lleno de posibilidades. De esta manera pueden reducir el estrés en casa.

Podemos utilizar las coreografias con las canciones más populares en el canal de Justdance, clases de zumba para niños, ejercicios de gimnasia dirigidos, yoga para niños… Se trata de ir probando y ver qué tipo de actividad se adapta mejor a su edad y sus gustos.

Dieta equilibrada y adaptada a la situación actual

Es posible que te de pena ver a tus hijos tantas horas en casa y por miedo a que se agobien o lo pasen peor, intentes ablandar las normas habituales y contentarlos con pequeñas concesiones como elegir menú o que coman cosas que habitualmente dejamos para ocasiones especiales, por no ser demasiado saludables.

Es muy importante que entendamos que al bajar drásticamente la actividad física de nuestros hijos, también bajan sus necesidades calóricas. Debemos seguir haciendo 5 comidas al día y dieta equilibrada.

No podemos excedernos en el tamaño de las raciones y es conveniente reducir la ingesta de hidratos de carbono de absorción rápida, especialmente los menos recomendables por el riesgo de obesidad infantil (galletas, zumos, cereales, bollería.